Entendiendo el valor de un ultratrail. Gran trail Peñalara

Esfuerzo, disciplina, talento, motivación, valía, compromiso…sólo son ejemplos de algunos de los conceptos que siempre se le han asociado al deporte.  Incluso ha llegado a establecerse tal relación que ya se considera que un deporte, por el simple hecho de serlo ya posee estos valores adjuntos.  Personalmente creo que esto es una verdad a medias, puesto que no deja de tener algunos puntos de análisis que te llevan a razonar que posiblemente no todos los deportes transmiten lo mismo, que cada deporte engloba unos valores concretos diferentes y  que cada deportista muestra unos valores distintos incluso participando de un misma disciplina deportiva.

Este planteamiento lo pude comprobar el pasado 27-28 de junio cuando viajé al Gran Trail Peñalara que se celebraba en la localidad madrileña de Navacerrada, para prestar ayuda a mi amigo Miguel Mataix, un deportista especial, un deportista corredor de ultratrails que depositó su confianza en mí y en EPersonal  para seguir avanzando y ser cada vez mejor en esta disciplina. Es allí donde me vi envuelto en una especialidad deportiva que transmite algo diferente a las demás.

Los Ultra Trails son competiciones de carrera a pie por montaña, en el que sus recorridos transcurren por caminos y senderos de baja, media y alta montaña, con una distancia mínima de 45 kilómetros y que pueden ser en una sola etapa o también en multietapas. Además, siempre son en régimen de autosuficiencia  o semi autosuficiencia donde el corredor tiene que llevar todo lo necesario consigo, pudiéndose avituallar en los lugares que la organización de la carrera ha establecido para ello. A lo largo del recorrido todos los corredores están expuestos a las peculiaridades y desniveles propios de cada terreno, dificultades técnicas y todos los factores meteorológicos que pueden dificultar aún más si cabe el poder terminar una prueba de este tipo.

Pues bien, Miguel  se enfrentaba en esta ocasión a una de las pruebas de la que guarda mejor recuerdo y la cual estaba marcada como objetivo principal de la temporada, el Gran Trail Peñalara 2014.  Eran las 22:30h cuando se dio la salida a los corredores y por delante 110 km con 5000 m de desnivel positivos alrededor de toda la Sierra de Guadarrama ascendiendo a importantes cimas como son la Maliciosa ( 2227 m) o el Peñalara ( 2429 m ). Ahí empezó todo, ahí empezó una aventura que duró 14 horas y 11 minutos siguiendo a Miguel en cada uno de los avituallamientos, preparando todo lo necesario tal y como habíamos planeado en días anteriores, además de  transmitirle toda la motivación y fuerza necesaria para seguir adelante, cosa que se hacía cada vez más importante conforme iban pasando los kilómetros por sus piernas y también por su cabeza. Sí, habéis oído bien, ¡por su cabeza! y es que uno de los factores clave que determina el rendimiento deportivo en este tipo de pruebas es el factor mental. La concentración en la tarea que se está desarrollando, la motivación orientada a metas y objetivos, el nivel óptimo de activación y la autoconfianza en uno mismo para realizar satisfactoriamente una conducta y tener éxito, son sólo algunos de los principios que llevan a situar al corredor en su “estado mental ideal”. Éste hace referencia a unas características psicológicas excepcionales que otorgan al deportista la capacidad de obtener su máximo rendimiento deportivo sin olvidar el componente físico.

Existen diferentes etiquetas que se utilizan para definir esas sensaciones que el deportista manifiesta. Por ejemplo, el prestigioso profesor de psicología de la Universidad de Chicago, Mihaly Csikszentmihalyi, la denomina «sensación de fluir» (Csikszentmihalyi y Jackson, 2002; Csikszentmihalyi, 2007). Otros la definen como «dejarse llevar», «funcionar con el piloto automático» o «jugar en trance» (Garfield y Bennet, 1984). En el caso concreto de los deportistas de resistencia (principalmente corredores) a este fenómeno se le denomina como «la quinta velocidad del corredor (Sachs, 1984).

 

Sin duda alguna ya conocía la capacidad física de Miguel, pero fue ese estado mental ideal del cual hablamos el que más me llamó la atención durante todo el tiempo que duró la prueba, y el cual se convirtió en la pieza clave para conseguir un meritorio 4º puesto de la clasificación.

En cada uno de los avituallamientos mostraba seguridad, control y un nivel de activación ideal propio que lo llevaba a impulsarse con todas sus ganas hasta el siguiente avituallamiento. Creo firmemente que en ninguno de ellos le oí decir más de 5 palabras, tan solo observando su mirada podía ver la concentración del momento, y la seguridad en lo que estaba haciendo.

Mantener ese “estrés psicológico” que se crea durante tanto tiempo como son en las pruebas de Ultratrail no es nada fàcil y solo aquellos deportistas más preparados no solo físicamente sino también  con un buen trabajo de orientación hacia estrategias psicológicas conseguirán su máximo rendimiento.

Algunas de las estrategias psicológicas adaptadas para Miguel para el Gran Trail Peñalara fueron:

  • Planificación de la carrera: perfil, kilómetros, tiempos de paso, avituallamientos, ritmos, etc.
  • Establecimiento de objetivos y metas realistas previos a la carrera.
  • Protocolo de acciones psicológicas como anticipación de posibles dificultades que se presenten.
  • Elaboración de estrategias para el control de pensamientos negativos.
  • Desarrollar la capacidad de autoreforzarse durante la prueba por cada objetivo parcial conseguido.
  • No evaluar el níngún momento el rendimiento hasta terminar la carrera completa.
  • Dejar pasar algunos días para analizar constructivamente todo lo ocurrido.

Captura

Hemos podido ver la importancia del componente mental en la pruebas de Ultratrail y cómo se necesita de un alto compromiso y disciplina por parte del deportista en este tipo de pruebas. Todo esto marca la diferencia entre este deporte y muchos otros tal y como estamos empezando a observar en multitud de pruebas nacionales e internacionales y miles de personas que practican este deporte y lo viven de una manera muy intensa y especial tal y como este se merece.

Por último, solo falta felicitar a Miguel Mataix  por su 4º puesto en la general y 1º puesto en categoría veteranos, pero sobre todo por su entrega y sacrificio durante todo este tiempo y permitirme avanzar profesionalmente junto a él.

Jose Miguel Lozano