VENCIENDO EL DOLOR: Cuando una lesión se vuelve crónica.

Hoy arrancamos con una serie de artículos donde hablaremos de dolor desde una perspectiva subjetiva. Le daremos sentido, contexto y hablaremos de como tratarlo.

  • ¿Sientes dolor muscular o articular de forma prolongada?
  • ¿Te está costando recuperarte de una lesión?
  • ¿Has mejorado de tu lesión pero no consigues sentirte al 100%?
  • ¿Sientes miedo de volver a recaer?
  • ¿Desde que te lesionaste no te has vuelto a sentir como antes?

Nuestro entrenador Ángel Obando nos habla sobre todo ello.

Quizá las siguientes líneas te hagan ver que “lo tuyo” tiene un nombre y que en EPersonal Alicante sabemos como tratarlo.

La sensación de dolor, ya sea por haber tenido una lesión, un traumatismo o pequeñas molestias repetidas, es una experiencia subjetiva. Es decir, es totalmente personal y no obedece a la ley directa de causa-efecto. Ante un mismo estímulo lesivo, como por ejemplo tendinitis, diferentes personas pueden tener respuestas de dolor distintas tanto en intensidad como en tiempo.

Las variables personales y las estrategias de afrontamiento que se utilicen median de manera importante en la sensación subjetiva de dolor.

Realmente sentir dolor no es malo, ya que es una de las formas automáticas que tiene nuestro cuerpo para avisarnos de la existencia de una amenaza que está poniendo en compromiso alguno de los sistemas físicos o estructuras de nuestro cuerpo. Por lo tanto el Dolor agudo, suele ser adaptativo y avisa a la persona para evitar un daño más importante.

El dolor se convierte en un problema cuando este se hace crónico, cuando tiene una duración mayor que el tiempo estimado de curación normal, cuando es más o menos continuo y la persona repite patrones de comportamiento que lo refuerzan y hacen que se perpetúe a sí mismo.

Los factores psicológicos juegan un papel clave en este perpetuación del dolor: los patrones de afrontamiento inadecuados generan cambios en los esquemas cognitivos (pensamientos e interpretaciones sobre el dolor y la amenaza) y estos a su vez modifican los umbrales de tolerancia al dolor regulándose a la baja, lo que genera más sensación de dolor ante estímulos más leves, más conducta de evitación y percepción de alarma, menor nivel de tolerancia y por lo tanto mayor sensación de dolor y así sucesivamente.

Esto podría explicar porque incluso llevando a cabo un buen plan de recuperación mediante el entrenamiento físico, y habiendo mejorado a nivel estructural, la persona continua experimentando cierta sensación de dolor y o percibiéndose como totalmente recuperado.

esquema

En la siguiente entrega hablaremos sobre la ansiedad por la salud asociada a una lesión y los puntos clave para empezar a afrontar estos síntomas.

 

Ángel Obando

EPersonal Alicante