¿Lo llamamos “entrenar” o “carga de entrenamiento”?

El motivo de este post es el de aclarar el concepto de entrenamiento. Por definición, el entrenamiento es un proceso que consta de la suma de unas determinadas fases, estas son:
1. Carga de entrenamiento o estímulo.
2. Fátiga o cansancio.
3. Recuperación.
4. Supercompensación.
Para que se complete el proceso, se deben de cumplir cada una de estas fases, con el fin de conseguir el efecto de entrenar, que no es otro que la supercompensación, crear adaptaciones y consolidarlas en el tiempo.
Aclarado este concepto, debemos tener en cuenta que cuando decimos “estoy entrenando” o “voy a entrenar”, realmente estamos en la primera fase del proceso de entrenamiento (carga de entrenamiento o estímulo). Es importante ser conscientes de todas las fases del proceso, entender que tras la primera fase se encadenan todas las siguientes y cada una precisa de una duración determinada (en próximos posts daremos información sobre estos tiempos).
Una de las condiciones determinantes para completar el proceso de entrenamiento es medir con exactitud la duración de cada fase.

Tenemos claro, que a partir de ahora cuando iniciamos el proceso de entrenamiento ya debemos tener en cuenta que no acaba cuando estamos en la ducha, el proceso sólo acaba de empezar, aún nos quedan bastantes horas por delante para poder decir “ya he entrenado”.