El giro copernicano de la nutrición.

En la anterior entrega os hablamos sobre la evolución de la nutrición a lo largo de los últimos años, de los falsos mitos, estereotipos y especialmente de la profesionalización del sector y de sus profesionales hacia una disciplina básica en el espectro de las ciencias de la salud.

Si hace unos pocos años concebíamos el área como un lugar donde perder esos kilos de más a través del sacrificio y muchos casos sufrimiento, hoy sabemos que la nutrición es básica en la educación de los niños, rendimiento de deportistas, evolución de enfermos o simplemente sentirnos bien, sanos y en absoluto bienestar. Si hasta hace un tiempo era llevada a cabo por personal poco especializado a través de “regímenes” que pretendían cambiar la vida del paciente, hoy en día grandes profesionales diseñan planes nutricionales con las peculiaridades, características y estilo de vida de sus pacientes; para que puedan conseguir sus objetivos de forma real y saludable.

¿Qué sucede cuando un paciente acude a la consulta de un profesional?

Este llevará a cabo una recogida de información a través de una entrevista inicial que recoja desde los objetivos perseguidos por el paciente pasando sus patologías, antecedentes familiares, diario dietético (donde se recogen todas las comidas realizadas a lo largo del día durante un periodo determinado de tiempo) y actividad física.

Además se realizará una valoración de la composición corporal, ya sea por bioimpedancia o por antropometría (pliegues y perímetros).

Esta primera recogida de datos es básica para realizar una planificación de comidas que se adapte al paciente y que al mismo tiempo que se alcancen los objetivos.

¿Cómo se definen los objetivos? ¿Paciente o profesional?

Las metas son aquello que nos motiva para ir asesorarnos por un profesional y pueden ser tan diversas como mejorar el estado de salud, perder o aumentar peso, organizar las comidas, mejorar el rendimiento deportivo o adquirir hábitos de vida más saludables.

Los objetivos siempre los marca el paciente sin embargo, es responsabilidad del profesional comunicarle cuál es la viabilidad de los objetivos y el cómo alcanzarlos de forma segura.

¿Cómo se diseña una planificación nutricional?

Tras la primera consulta, el paciente realizará un pequeño diario donde anotará qué come, en qué horario, de qué forma los cocina… para que nuestros profesionales puedan analizar estos hábitos y empezarán a trazar un plan de acción (muchas veces basta con corregir pequeños hábitos para notar grandes mejoras).

Analizaremos gustos, horarios, habilidades en la cocina, preferencias y vida social.

Dado que el objetivo principal siempre será que el paciente adquiera unos hábitos alimentarios saludables, se empezará con menús más definidos por el profesional con la colaboración del paciente, y a medida que avance el programa se irán adjuntando recetas y métodos culinarios a tu medida, para que puedas innovar sin que te cueste un gran esfuerzo y fomentando la autonomía del paciente.

La revisión se realizará cada 15 días donde cuantificaremos los avances del paciente y replanificaremos su programa semanalmente.

Una planificación nutricional es un traje a medida, lo que a uno le sienta genial a otro no le sirve, por lo tanto la metodología de trabajo no es siempre la misma. No hay dos pacientes iguales, como no hay dos planes alimentarios iguales. Sea cual sea tu objetivo: salud, rendimiento deportivo, estética o bienestar.

¿Cuándo acaba mi programa nutricional con supervisión profesional? ¿Cuándo alcanzo mis objetivos?

El paciente acaba cuando el profesional considera que el paciente es autónomo para llevar una dieta saludable por su cuenta. Es decir, cuando el paciente ha sido reeducado y es capaz de alcanzar sus objetivos de forma autónoma además de ser capaz de comer el resto de su vida de forma correcta. Esto no significa que no acuda a revisión una vez al mes o cada dos meses, para controlar el progreso si fuera necesario.

¿Cuál es nuestra filosofía?

Nuestro objetivo es que aprendas a comer bien. Que tu vida no dependa de un papel pegado en la nevera. Que seas capaz de tener vida social, de hacer la compra, de comer en casa o fuera.  Nuestro objetivo es que disfrutes comiendo, que la hora de sentarse en la mesa sea un placer y no un martirio. Nuestro objetivo es reeducar nutricionalmente a nuestros usuarios para que puedan ser autónomos y llevar una vida normal, siendo capaces de alcanzar sus objetivos y mantenerse en ellos durante toda su vida.

 

María Pérez Pont

Álvaro García Tomás