Proceso de rehabilitación tras operación de columna.

Hace aproximadamente dos meses Miguel Fuster fue intervenido de una operación quirúrgica para reconstruir una vértebra dorsal de su columna. La fractura, fue consecuencia de la suma de una caída en bici mientras entrenaba, más los pequeños microtraumatismos repetitivos a lo largo de toda su trayectoria deportiva en una disciplina tan exigente como los Rallyes.

 

 

 

 

Este hecho retrasó su inicio en  la competición y marco el inicio de un proceso de readaptación física llevado a cabo en EPersonal Benidorm donde planificamos cada uno de los pasos a realizar en su recuperación y poder así llegar en máximas garantías al Campeonato de España de Rallyes.

El primer paso fue seguir las recomendaciones que nos marcó el Dr. José Navarro, neurocirujano de IMED Hospitales durante las primeras semanas, evitar esfuerzos y movimientos  excesivos que implicaran a la zona intervenida y combinar parte de tiempo en posición de bipedestación con otros en posición tendido supino buscando el mayor descanso posible.

FOTO. Parte de la Valoración dinámica de Core

Seguidamente dividimos en distintas fases todo el proceso de rehabilitación:

La primera de ellas, fase cero o fase de valoración, la dirigimos a realizar una valoración completa o screening inicial a partir de la cual detectar debilidades, alteración del movimiento, zonas de potencial dolor, etc… todos aquellos factores que nos permitieran iniciar correctamente su proceso de recuperación.

Cualquier intervención quirúrgica por pequeña que esta sea comporta alteraciones estructurales y bioquímicas en los diferentes tejidos (fascia, ligamentos, tendones, músculos…) en las que se altera su homeostasis o equilibrio interno y que es fundamental restaurar desde los  primeros días.  Por lo tanto, desde el momento de la lesión entran en juego tres etapas, la inflamación del tejido, muy necesaria por cierto,  un proceso de cicatrización adecuado, y una posterior remodelación del tejido afectado. Por ello, dentro ya de la fase uno o fase de aproximación,  introducimos tratamiento con fisioterapia  con el objetivo de reparar los tejidos afectados empezando por  las zonas más adyacentes a la zona de intervención.

FOTO. Ejercicio para trabajar posibles déficits corticales y práctica de Imaginería Motora Gradual (GMI).

Otro hecho que ocurre tras una operación es una alteración a nivel  del sistema nervioso.  La zona lesionada e intervenida a posteriori ve alterada su representación en el córtex motor, se produce una reducción de la información propioceptiva de la zona lesionada.  Puede ser que las neuronas presentes en los tejidos alterados manden señal de alarma y el cerebro se encargue de mandar dolor a la zona. Para este propósito iniciamos un trabajo específico con el fin de restablecer la representación de la zona alterada en el cerebro, mejorar los déficits propioceptivos e intentar con ello inhibir la ignición de dolor.

Siguiendo dentro de esta primera fase empezamos a realizar ejercicios específicos de fuerza más analíticos, con estabilización local, sin carga externa, con resistencia manual, de isométricos a dinámicos lentos y controlados,  haciendo hincapié en todo momento en el feedback interno del sujeto a la hora de generar cada uno de los movimientos.

El objetivo de esta primera fase era mejorar el déficit en cuanto a fuerza analítica y control motor asociado.

Tras tres semanas de trabajo pasamos a la fase dos o fase de orientación donde ya empezamos a introducir otras variables dentro de los ejercicios planteados como mayor número de acciones dinámicas, introducimos cargas externas elásticas e inerciales, pasando de movimiento uniplanares a multiplanares pero siempre bajo estricto control del movimiento y siempre bajo un entorno estable.  Además empezamos añadimos ejercicio de mayor componente aeróbico salidas en bici, salir a andar o kayak de mar. Esta fase nos llevo otras dos semanas de trabajo.

FOTO: Ejercicio de estabilización del CORE pasando de 4 apoyos a 3.

FOTO. Parte de ejercicios de control lumbo pélvico y abdominal.

FOTO: Ejercicio con carga inercial con movimiento multiplanar.

FOTO. Ejercicios con Resistencia Manual. Isométricos y dinámicos.

FOTO Ejercicio isométrico específico con perturbaciones. Semejanza volante conducción.

 

Actualmente nos encontramos en las últimas fase del proceso de readaptación o llamado fase  de pre- optimización/ optimización.  En ésta intentamos recrear al máximo las necesidades  particulares que demanda el deporte de los rallys. Algunos trabajos que realizamos  van orientados a la mejora de la fuerza isométrica desde diferentes ángulos, añadiendo perturbaciones en diferentes partes del cuerpo y también  ejercicios de anticipación y destreza óculo-manual.

Foto: 48 Rally de Ferrol 2017.

La parte última de la readaptación ha sido ya en la propia disciplina deportiva, dentro del coche, con la participación en el  48 Rally de Ferrol.  Tras 5 meses sin subir de nuevo a un coche en competición las sensaciones han sido bastantes positivas. Miguel nos comentaba que físicamente se ha encontrado cómodo con agilidad tras todo este tiempo, no obstante sí que según iban pasando los días y las horas encima del coche notaba molestias en la espalda de forma general. Cosa previsible pensando a la velocidad que van y las fuerzas que se generar en el interior del coche que el piloto tiene que soportar.  De este modo y tras realizar un buen test  seguimos con el trabajo de recuperación para que su sistema muscular tolere todas las cargas y cada vez con mejores sensaciones y sin molestias de cara a las próximas citas del Campeonato Nacional de Rallyes de Asfalto.