Todos luchamos contra la “barriguita”.

Ciertamente la barriga es la zona del cuerpo donde antes acumulamos la grasa, bien por casualidad o por genética.
De ahí que haya sido motivo de estudio. Expertos han demostrado que el acumular la grasa en esta zona favorece a sufrir problemas cardiovasculares, ya que por su proximidad al corazón, esta masa de más le va afectando.

Deriva en:
-Subida de tensión arterial, por lo que aumentamos el riesgo de tener hipertensión.
-Más riesgo de padecer diabetes, ya que la grasa visceral, libera al torrente sanguíneo, hormonas como la resistina, que disminuyen la capacidad que tiene la insulina de convertir glucosa en energía.
-El colesterol
– Subida de tensión arterial, por lo que aumentamos el riesgo de tener hipertensión.
– Más riesgo de padecer diabetes, ya que la grasa visceral, libera al torrente sanguíneo hormonas como la resistina, que disminuyen la capacidad que tiene la insulina de convertir glucosa en energía.
-El colesterol malo sube.
– Pierden calcio los huesos, ya que la grasa roba calcio a los huesos y aumentamos el riesgo de fracturas óseas.
– Afecta al estado de ánimo, ya que la grasa visceral potencia la segregación de hormonas que favorecen la ansiedad.

En conclusión, por lo que reducir la cintura, protegerá tu corazón, mejorará tus huesos y repercutirá positivamante en tu estado de ánimo, ya que a través del ejercicio físico liberarás endorfinas que  son las que generan el bienestar.
A través  del ejercicio físico conseguirás encontrarte bien, evitar problemas de salud futuros y alcanzarás la felicidad contigo mismo.
Según un estudio de la universidad de Cambridge, el ejercicio genera neuronas en el hipocampo y mejora la actividad mental. Quien mueve las piernas, mueve el corazón y… también el cerebro.
Márcate un objetivo; sentirte mejor, prevenir enfermedades cardiovasculares, adelgazar…ponte las zapatillas y contrata tu entrenador personal.