VENCIENDO EL DOLOR “2”: Cuando una lesión se vuelve crónica.

En la anterior entrega, hablamos sobre la sensación de dolor. Las variables subjetivas que influyen en desarrollo de esta y en la percepción de la molestias ante distintos condicionantes. Vimos los factores psicológicos que intervienen en el proceso y regulan la percepción del mismo.

Hoy hablaremos sobre la ansiedad asociada a ese dolor y la solución a este tipo condicionantes.

ANSIEDAD POR LA SALUD ASOCIADA A UNA LESIÓN

Al igual que el dolor, la ansiedad es una respuesta de nuestro cuerpo que se activa ante situaciones de peligro con el objetivo de prepararse para ponerse a salvo. Ante una situación real de amenaza, como por ejemplo ser testigo de un atraco en una tienda, sentimos MIEDO, y nuestro sistema de ansiedad se enciende emitiendo tres niveles de respuesta:

  1. A nivel cognitivo nuestro pensamiento de manera automática nos lanza la señal de “PELIGRO” nos indica “PONTE A SALVO” y sin ser conscientes centra la atención en las posibles maneras de salir ileso de la situación.
  2. A nivel fisiológico el organismo se prepara para protegerse, en menos de un minuto el miedo activa el Sistema Nervioso y lo acelera (aumentando la frecuencia cardiaca, la presión arterial, la tensión muscular, la velocidad de respiración, se produce cambios de temperatura en las zonas distales, etc) para así tener más fuerza a la hora de enfrentarnos al atracador o correr más rápido en caso de ser perseguidos.
  3.  A nivel conductual la respuesta es propiamente de evitación, lucha o huida, que es realmente lo que nos harí sobrevivir ante la situación peligrosa.

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La ansiedad se convierte en un problema cuando nuestro cerebro emite toda esta respuesta ante situaciones que realmente no constituyen un peligro real.

Y esto se puede dar por mediación del aprendizaje. Pongamos como ejemplo una mala experiencia en la que nos hemos sentido vulnerables, una situación que me ha provocado una lesión deportiva, si nuestro cerebro la percibe como una amenaza puede poner en funcionamiento el sistema de ansiedad, llevándonos a reaccionar con conductas de evitación y escape como si de verdad estuviéramos ante un peligro. No enfrentarnos a la situación temida (evitar ciertos movimientos por el miedo a lesionarme de nuevo) hace que a corto plazo sintamos alivio, pero caemos en la trampa de la ansiedad, ya que a largo plazo no podemos comprobar que realizando estos movimientos realmente no me lesiono y se automatiza la respuesta de miedo.

A esto se le denomina aprendizaje por asociación o condicionamiento y es la causante del mantenimiento de la ansiedad a largo plazo y la no recuperación.

EL AFRONTAMIENTO COMO SOLUCIÓN

Tanto para los problemas de dolor crónico como para la ansiedad a sufrir una lesión la clave está en emitir adecuadas estrategias de afrontamiento que ayuden a descondicionar las respuestas de dolor y miedo mal aprendidas.

En estos casos es importante identificar la problemática real y generar un plan de recuperación y afrontamiento gradual en el que el propio sujeto entienda el modelo de trabajo y comprenda porqué se mantiene su problema. Para ello es importante la figura del psicólogo deportivo, quien podrá trabajar en coordinación con el resto del equipo realizando una propuesta de progresión específica para cada persona.

PROCEDIMIENTO DE TRABAJO EN EQUIPO

Equipo formado por:

  • Médico deportivo
  • Psicólogo deportivo: Evaluación cognitiva (una o dos sesiones), explicación del modelo de mantenimiento del problema a la persona y al entrenador y propuesta de afrontamiento gradual (1 sesión). Valoraciones de control a medida que se vayan necesitando.
  • Fisioterapeuta
  • Entrenador

A QUIÉN VA DIRIGIDO

  • Personas con dolor prolongado
  • Personas que se están recuperando de una lesión
  • Personas que han mejorado de su dolor o lesión mediante el ejercicio pero no consiguen sentirse recuperados al 100%
  • Personas que se han recuperado de una lesión pero tienen mucho miedo a volverse a hacer daño

 

Ángel Obando

EPersonal Alicante