Volver a los buenos hábitos.

Enero ya llegó, con todos sus buenos propósitos, y este año… ¡Vas a cumplirlos de verdad!

Llevas años queriéndote cuidar más; comer mejor, hacer más ejercicio… ¡Aprovecha! Ahora es el momento de empezar, pero de verdad de una vez por todas.

Han pasado las navidades, has comido demasiado, bebido de más y te sientes hinchado. Es hora de ponerse manos a la obra.

Pero… ¿Por dónde empezar?

Lo primero, vamos a enumerar una serie de ítems que deberás cumplir todos los días, sin excepción:

  1. Comer un mínimo de 2 piezas de fruta al día, y si son de temporada mejor.
  2. En comida y cena siempre habrá vegetales.
  3. Bebe agua. Hidrátate bien para ayudar a tu cuerpo a eliminar los deshechos producidos en las comilonas
  4. Declárale la guerra al azúcar. No añadas azúcar a tu café, y no tomes productos que tengan azúcares añadidos. Lee los ingredientes de los productos que compres, y que en el listado no aparezca el azúcar (recuerda que el azúcar se esconde detrás de muchos nombres diferentes, más adelante os enseñaremos a detectarlos.)
  5. De igual manera, declárale la guerra a los productos procesados. Nada de galletas, de bollería industrial, de platos pre-cocinados… busca alternativas saludables.
  6. No frías. Utiliza cocciones en las que no haya que elevar el aceite a altas temperaturas: plancha, hervido, vapor, horno, salteado… Un plato puede ser sabroso y sano a su vez.
  7. Organiza tu semana: empieza la semana con un planning de lo que vas a comer y lo que tienes que tener en la nevera, que no te pillen desprevenido. La organización es clave para llevar una alimentación saludable.
  8. Dedica un poco de tiempo todos los días para hacer algo de ejercicio. El movimiento es clave para una buena salud, y más aún si quieres perder esos “kilitos” de más.
  9. Descansa lo suficiente por las noches. No dormir lo suficiente afecta a muchas de nuestras funciones corporales. Si te faltan horas de sueño, tendrás más ansiedad, más hambre y por tanto serás más propenso a picar entre horas.
  10. No hay excusas. No busques excusas para no hacerlo, cambia tu manera de pensar. Cuidarse implica dedicarse un poco de tiempo, y desde luego tienes que tenerlo como prioridad. La salud no es un juego, y por desgracia solemos darle poca importancia. Cuando dejamos de tener salud es cuando nos preocupamos, pero no hay que llegar hasta este punto, porque muchas veces es demasiado tarde.

Una correcta alimentación y la práctica regular de actividad física son el primer paso para conseguir todo aquello que te propones.

¿Qué es lo que quieres conseguir? ¿Te lo has planteado alguna vez?

Tal vez quieras perder unos kilos para poder ponerte de nuevo ese pantalón que te sentaba tan bien, tal vez quieras dejar de tener esas molestias estomacales con las que convives día a día, tal vez quieras tener más energía, tal vez quieras…

¿Qué es lo que quieres?

Piénsalo y ve a por ello. 

Cuenta con la ayuda de profesionales, que te guíen y te asesoren en tu camino para que todo se haga más fácil.